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Plantillas10 de junio de 20247 min de lectura

Carta de reclamación de deuda: modelo completo y guía para pymes

Una carta de reclamación de deuda bien redactada es la diferencia entre cobrar y no cobrar. Te explicamos qué tiene que incluir, cuándo enviarla y cómo hacerlo para que tenga validez legal.

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Equipo Recovix

Llevas semanas intentando cobrar una factura. Has mandado emails, has llamado, y nada. Llega un momento en que los recordatorios informales dejan de funcionar y necesitas dar un paso más formal. Ese paso es la carta de reclamación de deuda.

No es lo mismo que un email de recordatorio. Una carta de reclamación tiene un formato específico, menciona derechos legales concretos, y deja constancia documentada de que reclamaste. Si esto termina en un juicio, esa carta es parte de tu expediente. Si no termina en un juicio, muchas veces es lo único que hace falta para que el cliente reaccione.

¿Cuándo enviarla?

La carta de reclamación formal tiene sentido a partir de los 30-45 días de retraso, una vez que ya has mandado al menos un recordatorio y no has obtenido respuesta. Antes de ese punto, un email amable suele ser suficiente y menos costoso en términos de relación con el cliente.

A partir de los 60 días, ya no es opcional. Si llevas dos meses sin cobrar y no hay carta de reclamación, estás perdiendo tiempo y posición legal.

Qué tiene que incluir para tener valor

Una carta de reclamación de deuda no tiene una fórmula mágica, pero sí hay elementos que no pueden faltar:

Modelo de carta de reclamación de deuda

[Nombre/Razón social de tu empresa]
[NIF/CIF]
[Dirección]
[Ciudad, fecha]

A la atención de [nombre del deudor o empresa]
[Dirección del deudor]

Asunto: Reclamación de deuda — Factura nº [número]

Estimados señores:

Por medio de la presente, nos dirigimos a ustedes en relación con la factura nº [número], de fecha [fecha de emisión], por importe de [cantidad] €, correspondiente a [descripción del servicio o producto], cuya fecha de vencimiento era el [fecha de vencimiento].

A la fecha de esta comunicación, han transcurrido [X] días desde el vencimiento sin que hayamos recibido el pago ni comunicación alguna al respecto. A la deuda principal de [cantidad] € deben añadirse los intereses de demora devengados desde la fecha de vencimiento, calculados conforme a lo establecido en la Ley 3/2004, de 29 de diciembre, de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales, así como la compensación fija de 40 € en concepto de gastos de cobro.

En virtud de lo anterior, le requerimos para que proceda al abono íntegro de la deuda en un plazo máximo de [10] días hábiles desde la recepción de esta carta.

En caso de no atender este requerimiento, nos veremos obligados a iniciar las acciones legales oportunas para la recuperación de la deuda, incluido el procedimiento monitorio previsto en los artículos 812 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil, con las costas que ello genere.

Quedamos a su disposición para cualquier aclaración.
Atentamente,
[Tu nombre y cargo]
[Tu empresa]

Cómo enviarla para que tenga validez legal

Una carta de reclamación guardada en tu ordenador no sirve de nada. Necesitas poder demostrar que la enviaste y que el destinatario la recibió. Tienes dos opciones principales:

Burofax con acuse de recibo y certificación de contenido: es la opción más robusta. Puedes enviarlo desde cualquier oficina de Correos. El acuse de recibo certifica que llegó, y la certificación de contenido certifica lo que decía. Si vas a juicio, este documento es prueba directa.

Email con acuse de lectura: es más barato y rápido, pero tiene menos peso legal. Funciona bien como primer paso formal si el burofax te parece excesivo en esta fase. Guarda siempre una copia con la fecha y la confirmación de envío.

Para deudas importantes, siempre burofax. Para deudas menores donde quieres dar un aviso claro antes de escalar, el email certificado puede ser suficiente.

Qué hacer si no responden a la carta

Si pasa el plazo que diste y no hay respuesta ni pago, tienes tres vías principales:

Juicio monitorio: el proceso judicial más eficiente para deudas documentadas. El juez notifica al deudor, que tiene 20 días para pagar o alegar. Si no contesta, se decreta el embargo. Para deudas inferiores a 2.000 €, no necesitas abogado ni procurador.

Empresa de recobro: trabajan a comisión sobre lo que recuperan, entre el 15% y el 30%. Sin coste inicial. Útil cuando la relación con el cliente ya está rota y solo quieres el dinero.

Mediación: si quieres preservar la relación pero necesitas una solución, un mediador puede facilitar un acuerdo de pago. Más raro en pymes, pero existe.

El seguimiento es lo que marca la diferencia

Saber escribir una buena carta de reclamación es útil. Pero lo que realmente previene los impagos crónicos es el seguimiento sistemático: saber qué factura vence cuándo, mandar el recordatorio correcto en el momento correcto, y escalar el tono si no hay respuesta.

Hacerlo manualmente con 20 o 30 clientes activos es posible. Con 50 o más, es imposible hacerlo bien. Recovix automatiza ese proceso: monitoriza vencimientos, lanza recordatorios en cada fase y te avisa cuando una factura necesita atención. La carta de reclamación llega cuando tiene que llegar, no cuando te acuerdas.

La deuda no desaparece porque no la reclames. Pero tampoco se cobra sola.

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